Cómo dejar la Cocaína: Tratamientos más eficaces

Cómo dejar la cocaína

Cómo dejar la Cocaína: Tratamientos más eficaces

Cómo dejar la Cocaína: Tratamientos más eficaces

En anteriores ocasiones hemos hablado de los riesgos y efectos del consumo de cocaína, de modo que en este post me centraré en las diferentes alternativas para dejarla. En este sentido, hay un grupo de preguntas clave que debemos tener en cuenta. ¿Es necesaria la abstinencia? ¿Puedo consumir alcohol si mi problema es la cocaína? ¿Puedo consumir después de X tiempo limpio?

Para empezar, es recomendable revisar los resultados de un artículo publicado por la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría en 2015 titulado Cocaína: una revisión de la adicción y el tratamiento.

En la misma, se analizan los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos de la dependencia. Con respecto a los tratamientos farmacológicos remito al lector a la citada revisión.

Por otra parte, resulta muy interesante la clasificación de efectividad/utilidad que hacen los autores de los tratamientos psicológicos:

  1. Tratamientos eficaces: comunidades terapéuticas y terapia cognitivo-conductual.
  2. Tratamientos probablemente eficaces: prevención de recaídas y entrevista motivacional.
  3. Tratamientos que requieren más investigación: terapia interpersonal e intervención familiar
  4. Tratamientos útiles: grupos de ayuda mutua.

 

Comunidades terapéuticas

Las comunidades terapéuticas son referidas como tratamiento eficaz. De las mismas existen numerosos ensayos clínicos donde se prueba su eficacia. Este tratamiento está indicado para pacientes con dependencia grave, pobre control de impulsos, historia de fracasos en tratamientos menos intensivos y escaso apoyo social.

Un ejemplo de ello lo tenemos en un estudio llevado a cabo en seis comunidades terapéuticas en España, que agrupó a 226 consumidores de cocaína. Los resultados del mismo revelaron notables diferencias en diferentes funciones ejecutivas, favorables a aquellos pacientes que completaban el tratamiento. Los resultados fueron publicados en 2017 en el Journal of Substance Abuse Treatment.
 

Tratamientos cognitivo-conductuales

Otro tratamiento eficaz lo engloba el enfoque cognitivo-conductual, donde sus premisas básicas suelen ser el análisis funcional de las conductas adictivas, el entrenamiento en habilidades para reconocer y gestionar “tirones”, la solución de problemas, la anticipación de situaciones de riesgo, el reconocimiento de decisiones aparentemente irrelevantes y habilidades para rechazar el consumo, el control de los procesos cognitivos relacionados con el consumo de drogas y, por último, el control y programación de las actividades.

Los tratamientos de corte cognitivo-conductual movilizan un grupo de variables psicológicas que son muy importantes para la recuperación. La primera de ellas son las expectativas de autoeficacia, que se asocian a las capacidades de la persona para afrontar las dificultades inherentes  a la adicción y los retos del proceso terapéutico. Se ha observado que los tirones disminuyen a medida que aumentan estas.

Otra variable está englobada dentro de los estilos de afrontamiento, en especial los necesarios para superar las situaciones de riesgo. El tratamiento, entonces, se debería enfocar en el desarrollo de un afrontamiento funcional, centrado en la solución, de los estados de ánimo negativos.

En este sentido, un estudio que analizó estas y otras variables en el tratamiento cognitivo-conductual de la adicción a la cocaína, mostró que el transito terapéutico del afrontamiento centrado en la emoción al afrontamiento centrado en la tarea incrementaba sustancialmente la probabilidad de que estos pacientes terminen el tratamiento. Ello se torna más relevante aun en los primeros tres meses de tratamiento.

Otra variable importante es el sistema atribucional, o sea, dónde se pone el foco: dentro (sistema interno) o fuera (sistema externo). Los pacientes que ponen el foco fuera tienen mayor riesgo de abandono que aquellos que lo ponen dentro. Es común que cuando pasa algún tiempo limpio el paciente comience a pensar en la familia, el trabajo o los estudios y se sienta desbordado.

Los resultados de este estudio pueden ser consultados en la Revista de Psicopatología y Psicología Clínica y fue publicado en 2015 con el título Variables de interés clínico en el tratamiento cognitivo-conductual de la adicción a la cocaína.
 

Prevención de recaídas

Si bien la prevención de recaídas es una variante específica del enfoque cognitivo-conductual, se recomienda como un tratamiento probablemente eficaz. Básicamente porque se necesita un mayor número de ensayos clínicos para confirmar su eficacia. El objetivo central de estas intervenciones es que el paciente aprenda a anticipar y enfrentarse a las presiones y problemas que pueden conducirle a una recaída.

En el estudio previamente citado sobre las variables de interés clínico en pacientes consumidores de cocaína, se señala que la gestión del malestar general a través de nuevos estilos de afrontamiento y el desarrollo de habilidades sociales, pueden ser componentes esenciales en el modelo de prevención de recaídas.
 

Entrevista motivacional

La entrevista motivacional también se considera un tratamiento probablemente eficaz, por la mismas razones expuestas para la prevención de recaídas: falta de más ensayos clínicos. Se recomienda su uso en etapas tempranas de tratamiento, siempre acompañando a otras intervenciones. Suele ser un recurso más apropiado para pacientes con un patrón de abuso, que manifiestan metas de reducción de daños.

Un estudio piloto publicado en 2001 en el Journal of Consulting and Clinical Psychology confirma estas recomendaciones. El estudio titulado Motivational interviewing with cocaine-dependent patients evaluó a más de 100 pacientes que comenzaron un tratamiento de desintoxicación.

De forma general, el uso de la entrevista motivacional no afectó las tasas de culminación de tratamiento. Sin embargo, aquellos con los que se utilizó  se mostraron más proclives al uso de nuevas estrategias de afrontamiento y dieron menos resultados “positivo” a cocaína en análisis posteriores. También tuvo mayor impacto en los pacientes con baja motivación inicial.
 

Terapia interpersonal e intervención familiar

Aunque en la práctica se reportan buenos resultados, son recomendadas como tratamientos que requieren más investigación. La terapia interpersonal parte de la idea de que el problema surge y se mantiene en un contexto de relaciones interpersonales. Por su parte, la intervención familiar se basa en la misma premisa. Describe las conductas en términos de relaciones interpersonales y estudia las modificaciones y cambios orientados hacia un desarrollo armónico de las interacciones familiares.

Las modificaciones en las interacciones familiares, puede contribuir sustancialmente a la culminación del tratamiento

De hecho, el trabajo que desde la Fundación Recal se realiza con las familias, constituye un ejemplo de cómo las modificaciones en las interacciones familiares, puede contribuir sustancialmente a la culminación del tratamiento en Fase 1 de nuestros pacientes. Se llevó a cabo un análisis de la participación de los familiares en nuestros grupos terapéuticos y se encontró que, en más de 200 casos tratados, resultó un excelente predictor para explicar la culminación exitosa de los primeros tres meses de tratamiento en régimen residencial.
 

Una aclaración necesaria

Es importante aclarar que el sistema de trabajo que empleamos en la Fundación Recal se estructura en el Modelo Minnesota. El mismo cubre todas las modalidades de tratamiento referidas y su meta fundamental es la abstinencia.

En Fundación Recal se presta especial atención a la gestión del “aburrimiento”

Estas modalidades se desarrollan en las diferentes sesiones grupales que el paciente sigue a lo largo del día y la semana. También se diseñan actividades y tareas específicas para cada paciente, que le permiten hacer una gestión más eficaz de su tiempo libre. Gestionar el ‘aburrimiento’ es un objetivo al que se le presta mucha atención.

Sin embargo, cubre otras áreas como la inserción del paciente en esquemas de ayuda mutua y el desarrollo del componente espiritual de la recuperación, a través del inicio en el trabajo con los 12 pasos.
 

Grupos de Ayuda Mutua

La utilidad de los grupos de ayuda mutua está siendo estudiada. Aunque en España se ha investigado menos sobre este tema, se estima que en Estados Unidos  el 60% de los programas públicos refieren los grupos de 12 pasos como fuente primaria de apoyo.

Una de las ventajas que ofrecen estos grupos es el compromiso con la abstinencia que promueven. No solo promueven la abstinencia a la sustancia de elección, sino de otros consumos que se constituyen como reserva. Por ejemplo, en el caso de muchos adictos a la cocaína se considera que el alcohol y el sexo pueden ser dos importantes reservas. También se trabaja la sustitución de un consumo por otro; por ejemplo, dejar la cocaína y comenzar a consumir porros dado que es una “droga blanda”.

La asistencia, participación activa y compromiso con las metas de abstinencia suelen ser los mejores predictores del tiempo limpio, del adicto en recuperación.

Una de las ventajas que ofrecen estos grupos es el compromiso con la abstinencia que promueven. No solo fomentan la abstinencia a la sustancia de elección; además, el adicto en recuperación debe abstenerse de otros consumos que se constituyen como reserva.

Por ejemplo, en el caso de muchos adictos a la cocaína se considera que el alcohol y el sexo pueden ser dos importantes reservas. Por tanto, se presta mucha atención a que no se sustituya un consumo por otro. 

Un estudio publicado en 2016 en el Journal of Substance Abuse Treatment, mostró que los adictos a la cocaína en recuperación tienen una mayor tasa de asistencia a los grupos de 12 pasos que aquellos que usan otras sustancias estimulantes. Ello se traduce en un mayor compromiso con estos grupos y con las metas de sobriedad. 

Aunque pueden asistir a distintos grupos, Narcóticos Anónimos suele ser la principal elección. Por último, la asistencia, participación activa y compromiso con las metas de abstinencia suelen ser los mejores predictores del tiempo limpio, del adicto en recuperación.
 

La importancia de tener un Padrino

En los grupos de 12 pasos, muchos recién llegados buscan un miembro con experiencia que les ayude a trabajar los pasos. Este miembro asume la denominación de Padrino. Es una persona que llevan tiempo suficientemente limpio y que, de forma desinteresada, ofrece su tiempo y su guía al recién llegado

Pocos estudios han testado la importancia que tiene el vínculo con el Padrino. En 2016 se publicó en Drugs and Alcohol Dependece uno que pretendía esclarecer este asunto. El 69% de los asistentes a grupos de 12 pasos reportó tener o haber tenido uno.

El Padrino es una persona que llevan tiempo suficientemente limpio y que, de forma desinteresada, ofrece su tiempo y su guía al recién llegado

Los resultados revelaron que tener un Padrino y establecer un vínculo sólido con este se relacionaba fuertemente con la participación y compromiso con el programa y el tiempo limpio. En resumen, a mayor contacto con el Padrino, mejores resultados.

Tener un Padrino y establecer un vínculo sólido con este, se relacionaba fuertemente con la participación, el compromiso con el programa y el tiempo limpio

De forma general se puede afirmar que existen numerosos recursos para dejar la cocaína. Los tratamientos más útiles, pueden ser aquellos que atiendan integralmente esta enfermedad, usando inteligentemente lo mejor de todos los enfoques para adecuarlos a la individualidad del paciente.

Ofrecer al adicto la posibilidad de construir sus redes de recuperación, mediante la asistencia a grupos de 12 pasos, puede ser un plus que debe ser considerado en las estrategias de tratamiento de adicciones.

¡Feliz semana!

Boris C. Rodríguez-Martín PhD

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