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Drogodependencia: tratamientos más efectivos para dejar la cocaína

Drogodependencia: tratamientos más efectivos para dejar la cocaína

Drogodependencia: tratamientos más efectivos para dejar la cocaína

Drogodependencia: tratamientos más efectivos para dejar la cocaína

En este post me centraré en el análisis de algunos tratamientos eficaces para dejar la cocaína. Para ello, hay un grupo de preguntas clave que debemos tener en cuenta al abordar esta drogodependencia:

  1. ¿Debo mantenerme abstinente de esta sustancia?
  2. ¿Puedo consumir alcohol si mi problema es la cocaína? 
  3. ¿Puedo volver consumir luego de algún tiempo limpio?

Para empezar, me auxiliaré de una revisión donde se analizan los tratamientos para esta drogodependencia. Con respecto a los tratamientos psicológicos, resulta interesante siguiente clasificación de efectividad/utilidad:

  1. Tratamientos eficaces: comunidades terapéuticas y terapia cognitivo-conductual.
  2. Tratamientos probablemente eficaces: prevención de recaídas y entrevista motivacional.
  3. Tratamientos que requieren más investigación: terapia interpersonal e intervención familiar.
  4. Tratamientos útiles: grupos de ayuda mutua.

Comunidades terapéuticas

Las comunidades terapéuticas son referidas como un tratamiento eficaz. Un ejemplo de ello lo tenemos en un estudio con más de 200 pacientes, en seis comunidades terapéuticas en España. Los resultados revelaron notables diferencias favorables a aquellos que completaban el tratamiento. 

Las comunidades terapéuticas se recomiendan para pacientes con: una drogodependencia grave; pobre control de impulsos; historia de fracasos en tratamientos menos intensivos y escaso apoyo social.

Tratamientos cognitivo-conductuales

Otro tratamiento eficaz para esta drogodependencia lo engloba el enfoque cognitivo-conductual. Sus premisas básicas suelen ser: 

  1. Análisis funcional de las conductas adictivas.
  2. Entrenamiento en habilidades para reconocer y gestionar “tirones”.
  3. Solución de problemas
  4. Anticipación de situaciones de riesgo
  5. Reconocimiento de decisiones aparentemente irrelevantes.
  6. Desarrollo de habilidades para rechazar el consumo.
  7. Control de los procesos cognitivos relacionados con el consumo.
  8. Control y programación de las actividades.

    Estos tratamientos movilizan un grupo de variables psicológicas que son muy importantes para la recuperación. La primera de ellas son las expectativas de autoeficacia, que se asocian a las capacidades para afrontar las dificultades inherentes a la adicción y los retos del proceso terapéutico. Se ha observado que los “tirones” disminuyen a medida que aumenta la autoeficacia.

    Otra variable engloba los estilos de afrontamiento necesarios para superar las situaciones de riesgo. El tratamiento fomenta un afrontamiento funcional de los estados de ánimo negativos, centrado en la solución y no en el problema. 

    Un estudio mostró que el transito del afrontamiento centrado en la emoción, al afrontamiento centrado en la tarea reducía las tasas de abandono del tratamiento. Ello se tornaba más relevante en los primeros tres meses.

    El sistema atribucional es otra variable a la que se prestó especial atención en el mismo estudio. Puede ser interno o externo y tiene que ver con el lugar donde el paciente pone el foco. Aquellos que ponen el foco fuera tienen mayor riesgo de abandono que los que lo ponen dentro.

    Es común que cuando pasa algún tiempo limpio el paciente comience a pensar en la familia, el trabajo o los estudios y se sienta desbordado. Como bien decía Jung “quien mira hacia fuera sueña, quien mira hacia dentro despierta”.

Prevención de recaídas

La prevención de recaídas se compone de intervenciones para anticipar y enfrentar presiones y problemas que pueden detonarlas. Como bien se ha dicho, “la recaída es un proceso, no un suceso” y “la recaída comienza mucho antes de consumir la primera raya”.

Aunque es considerado un recurso útil para tratar esta drogodependencia, se necesita un mayor número de estudios para confirmar su eficacia. Muchas intervenciones se podrían incluir dentro del enfoque cognitivo-conductual.

Entrevista motivacional

La entrevista motivacional también se considera un tratamiento probablemente eficaz, por la mismas razones expuestas para la prevención de recaídas: falta de más ensayos clínicos. Se recomienda su uso en etapas tempranas de tratamiento, siempre acompañando a otras intervenciones. Suele ser un recurso más apropiado para pacientes con un patrón de abuso, que manifiestan metas de reducción de daños.

Un estudio piloto evaluó el efecto de la entrevista motivacional en más de 100 pacientes en desintoxicación. Los resultados mostraron un gran efecto para el incremento de la motivación. Los pacientes estaban más predispuestos al uso de nuevas estrategias de afrontamiento y alcanzaban mayores tasas de abstinencia.

Terapia interpersonal e intervención familiar

Aunque en la práctica se reportan buenos resultados, son recomendadas como tratamientos que requieren más investigación. La terapia interpersonal parte de la idea de que el problema surge y se mantiene en un contexto de relaciones interpersonales.

Por su parte, la intervención familiar describe las conductas en términos de relaciones interpersonales y estudia las modificaciones y cambios orientados hacia un desarrollo armónico de las interacciones familiares. El trabajo con las familias de la Clínica Recal puede ser tomado como ejemplo. Hemos observado que asistir a los grupos para familiares motiva a nuestros pacientes a terminar el tratamiento.

Por su parte, la intervención familiar se basa en la misma premisa. Describe las conductas en términos de relaciones interpersonales y estudia las modificaciones y cambios orientados hacia un desarrollo armónico de las interacciones familiares.

Nuestro programa de tratamiento cubre muchas de las intervenciones referidas y su meta fundamental es la abstinencia. También se diseñan actividades y tareas específicas para promover una gestión más eficaz de su tiempo libre. Gestionar el “aburrimiento” es un objetivo al que se le presta mucha atención. 

Un elemento distintivo es la atención que se presta al componente espiritual de la recuperación, a través del trabajo con los 12 Pasos. Finalmente, facilita al paciente el contacto con grupos de ayuda mutua como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos.

Grupos de Ayuda Mutua

La utilidad de los grupos de ayuda mutua está siendo estudiada. Aunque en España se ha investigado menos sobre este tema, se estima que en los Estados Unidos el 60% de los programas públicos refieren los grupos de 12 pasos como fuente primaria de apoyo

.Aunque pueden asistir a distintos grupos, Narcóticos Anónimos suele ser la principal elección para un adicto a la cocaína. Por último, la asistencia, participación y compromiso con la abstinencia, suelen ser los mejores predictores del tiempo que un adicto se puede mantener limpio.

Muchos recién llegados buscan un Padrino. Es una persona con suficiente tiempo limpio que ofrece su tiempo y su guía de forma desinteresada. Se estima que alrededor del 70% de los asistentes regulares a Narcóticos Anónimos tiene o ha tenido un Padrino.

Los resultados de un estudio revelaron que es importante tener un Padrino y establecer un vínculo sólido con este. En resumen, a mayor contacto con el Padrino, mejor pronóstico de abstinencia.

Consideraciones finales

De forma general se puede afirmar que existen numerosos recursos para dejar la cocaína. 

Los tratamientos más útiles pueden ser aquellos que atiendan integralmente esta enfermedad, adecuándoles al paciente e implicando a las familias.

Facilitar al adicto la posibilidad de asistir grupos de 12 Pasos puede reforzar su compromiso con la abstinencia.

¡Feliz semana!

Boris C. Rodríguez-Martín PhD

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