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Carta de despedida de Fase II: «Me miro al espejo y siento orgullo del hombre que veo»

Carta de despedida Fase II

Carta de despedida de Fase II: «Me miro al espejo y siento orgullo del hombre que veo»

Carta de despedida de Fase II: «Me miro al espejo y siento orgullo del hombre que veo»

Hola, soy Sergio y soy adicto, llevo un año y siete días limpio. Para nada esto es una despedida, porque espero y deseo estar ligado a Recal el resto de mi vida pues ya forma parte de mí. Simplemente, es la consecución de una etapa en mi recuperación.

Hace poco más de un año, el 17 de julio de 2019 entré por las puertas de Recal, tal como dije en mi despedida de fase 1, con una mochila cargada de miedos, vergüenza, culpabilidad y derrotismo, era un muerto viviente consumido por las drogas. Aquellos tres meses de ingreso aprendí qué era esta enfermedad de la adicción, era totalmente incapaz de gestionar ningún tipo de emoción.

Entré en Recal con una mochila cargada de miedos, vergüenza, culpabilidad y derrotismo, era un muerto viviente consumido por las drogas.

Empecé identificándome con mis compañeros/as y eso hizo que, por primera vez en toda la trayectoria de mi adicción, hablase de ello sin ningún miedo a que me juzgasen. Empecé a ver que no era único, especial y diferente, que era un adicto más, ese egocentrismo que me acompañó durante años empezó a disminuir, levanté la mirada y abrí mi mente. Podría decir que empecé a perdonarme los errores del pasado y con ello a sentir lo que había dentro de mí, como por ejemplo mucha tristeza ante la vida, miedo, soledad, abandono… este último estaba muy latente pues yo ya me había abandonado por completo, ya había tirado la toalla y no quería seguir viviendo, como dice el programa, ya no sabía vivir sin drogas ni con ellas.

Recuerdo que cuando salí de la burbuja del ingreso de Recal todo eran miedos y dudas. Parecía una cría de animal que salía de su madriguera por primera vez en su vida, todo me daba vértigo y como era normal, todo o casi todo me recordaba al consumo, sin embargo, he sido un privilegiado. Tenía el parapeto de la segunda fase del tratamiento, nueve meses por delante en los cuales he podido dedicarme única y exclusivamente a mi recuperación.

Tras el ingreso en Recal tuve el parapeto de la segunda fase del tratamiento, nueve meses en los que he podido dedicarme única y exclusivamente a mi recuperación

Le di al play después de la pausa necesaria que le puse a mi vida, pero con asuntos pendientes, como la relación con mi familia, tan deteriorada todos estos últimos años, la cual no es perfecta, pero ahora empiezo a aceptarla tal y como es y empiezo a ser parte de la solución y no del problema.

También con el duelo aún latente en aquellos días de la ruptura de mi relación, la cual antes de ingresar casi me lleva al hoyo por el consumo brutal al que sometí mi cuerpo y mente. Además, tenía un reto duro, pero a la vez bonito, que era aprender a saber estar solo conmigo mismo, entendí que tal reto no era aislarme y hacer las cosas solo, porque solo no puedo, porque además de haber consumido sustancias, había consumido personas, ¡sí, personas! Como no me aceptaba, necesitaba que los demás lo hicieran, y con ello tapar mis propias carencias necesitando de una sustancia o de alguien para sobrevivir.

Durante estos meses he intentado hacer lo que se me pedía, principalmente no consumir, pero no solo vale con eso. Honestidad, algo muy complicado de practicar cuando nunca lo he sido conmigo mismo y mucho menos con los demás, pero sin ello, no hay recuperación alguna. Desde el primer día fuera del centro empecé a asistir a los grupos de NA, con ello empecé a darme a conocer y junto a mis compañeros/as de Recal a crear un ambiente seguro para mi recuperación.

A los dos meses fuera tuve la suerte de encontrar a mi Padrino, Alex, al cual tengo que agradecer con el corazón todo lo que hace por mí, me ayuda a identificar tanto mis emociones como mis defectos de carácter. Con él he empezado a trabajar los pasos, algo tan importante para avanzar en mi recuperación e identificar la base de mi enfermedad, mis defectos de carácter, que son los que irremediablemente me llevan al consumo y al abandono de mi persona.

Con mi padrino he empezado a trabajar los pasos, algo tan importante para avanzar en mi recuperación e identificar la base de mi enfermedad

¿Qué puedo decir a día hoy que la recuperación me ha dado y devuelto? Puedo decir que ya entiendo porque en innumerables veces actuaba como actuaba en el pasado, con ello he empezado a ser humilde conmigo mismo y a no ser mi peor juez. Me ha dado autoestima y confianza en mí mismo, me miro al espejo y siento orgullo del hombre que veo, aunque por dentro sigue siendo un niño, digo esto porque tengo la sensación de que en un momento de mi vida me quedé estancado, sin avanzar emocionalmente, tapando con la sustancia la tristeza que me producía la incomprensión ante la vida y por las pérdidas que tuve en el pasado. Sin embargo, esas dos personas que se fueron de mi lado son las que ahora tengo muy presentes, son dos ángeles que me cuidan, que quieren lo mejor para mí y eso solo me lo podía dar la recuperación y los 12 pasos. Me ha dado libertad, libertad de elegir una vida próspera y feliz, sin sustancias, afrontando las dificultades que se presenten de la mejor manera, aprendiendo de todo ello y con ello crecer y ser mejor persona cada día.

La recuperación me ha dado autoestima y confianza en mí mismo, me miro al espejo y siento orgullo del hombre que veo

He conocido gente maravillosa con la que he empezado a amar la vida, así que me ha devuelto las ganas de vivir, ahora veo que la vida en sí es un regalo, que la vida es sentir, que no hay emoción buena o mala sino que de eso se trata la vida, de sentir. Que todo es un ciclo que empieza y acaba, que todo pasa, tanto lo bueno como lo malo. ¡Y mi tan ansiada Paz interior! que yo antes buscaba en las sustancias, pero es la recuperación la que hace que duerma con la conciencia tranquila (la mejor almohada), hoy no escondo una doble vida, lo que veis es lo que es. Una persona valiente, sensible, alegre, quizá un poco desastre, pero sobre todo una buena persona.

Hay otra parte muy importante y necesaria en la recuperación: el agradecimiento. Dicen que un adicto agradecido es un adicto recuperado, pues bien, todo este resultado es principalmente gracias en primer lugar a mi madre, que una vez mas ha demostrado de la pasta que está hecha, mi mayor ejemplo ante la vida, una persona que a pesar de los golpes que le ha dado la vida nunca ha desfallecido. Ella no me abandonó cuando yo sí lo hice conmigo mismo. Su nivel de implicación con mi enfermedad ha sido impresionante, una vez más ha demostrado lo guerrera y valiente que es. ¡Gracias Mamá! También gracias al conjunto de mi grupo de amigos, que han hecho un esfuerzo enorme por entender mi enfermedad y por hacerme las cosas más fáciles, ellos tampoco me abandonaron cuando yo había decidido acabar con todo.

Por supuesto, gracias y mil gracias a Recal, mi segunda casa, a todos y cada uno de sus componentes, es donde he empezado a forjar mi recuperación, donde he recuperado la ilusión de vivir, la persona que soy hoy es el resultado de la mejor profesionalidad y sensibilidad que puede haber en este ámbito y en especial quiero agradecer al que fue mi focal en primera fase. Boris, con su firmeza, pero a la vez con su humanidad entendí cómo funcionaba esta maldita enfermedad, agradecer también a los focales que he tenido en segunda fase, Antonio. Contigo siempre recordaré qué era eso de la codependencia o dependencia emocional, algo que creo que puede ser un detonante fortísimo en mi enfermedad, gracias por habérmelo hecho ver. Marlene, gracias por esa asombrosa manera de desmontar la película que en ocasiones durante días me monto y tú en dos minutos me haces ver la realidad y con ello poner los pies en la tierra.

En Recal es donde he empezado a forjar mi recuperación, donde he recuperado la ilusión de vivir

Y en especial a ti, Jacobo. Gracias por haberme guiado todo este tiempo, por tu firmeza, pero a la vez por tu sensibilidad y comprensión. Por calmarme en situaciones límite y haberme hecho abrir la mente y comprender qué me pasa en todo momento. No solo agradezco tu profesionalidad, me atrevo a decir que has sido lo mas parecido que he tenido en mi vida a un padre, como ya he dicho, has sido firme conmigo, pero también cariñoso y comprensivo, has estado las 24h disponible siempre para mi y eso solo lo puede hacer un gran padre y una maravillosa persona, te quiero mucho.

Muchas gracias a todo el conjunto de compañeros tanto de Recal como de NA, con vosotros ya no me siento solo, con vosotros he cambiado muchos recuerdos, con vosotros río, lloro, me emociono, en definitiva, ¡vivo! Sin vosotros esto no habría sido posible.

Y por último, y no menos importante, muchas gracias a mí mismo, quizá la parte más importante de todo este proceso, me agradezco la valentía que he demostrado hasta ahora, la honestidad, la receptividad y la buena voluntad que casi siempre he demostrado. Por haberme agarrado a la vida y darme una oportunidad. Por haber dejado de ser mi peor juez y por fin haber empezado a confiar en mí mismo y con ello a quererme cada día más. Solo por hoy, en cada esfuerzo que entrego, se encuentra en sí misma una nueva persona. Solo por hoy, llevo mis cicatrices con orgullo porque son las que me han convertido en la persona que soy. Solo por hoy, vuelvo a tener metas en la vida. Solo por hoy, si sigo este camino, no tengo nada que temer. Soy Sergio  y soy un adicto en recuperación.