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¿Qué se entiende por adicción al amor?

Adicción al amor

¿Qué se entiende por adicción al amor?

¿Qué se entiende por adicción al amor?

Encontrar una pareja, amar y ser amado es considerado como uno de los objetivos esenciales de la existencia. El amor romántico es una experiencia placentera, a través de la cual dos personas que se atraen, conectan y establecen un vínculo especial.

No hay mucho que explicar, está representado en todas las artes. En la literatura y el cine podemos encontrar los ejemplos más prominentes de numerosas historias de amor, ya sea con finales trágicos o felices. Un análisis del tema en 166 países, reveló que el concepto de la atracción romántica está presente en el 89% de las sociedades estudiadas. Los resultados de este estudio fueron publicados en abril de 1992 y pueden ser consultados en Ethnology.

¿Cómo surge el amor romántico?

Quizás el lector piense que voy a comenzar con una historia que habla de personas que se encuentran y se enamoran. Nada más lejos, pues me gustaría referirme al surgimiento del amor romántico utilizando los principios de la Psicología Evolutiva. Para ello me apoyaré en un interesante artículo publicado en enero de 2015 en Perspective on Psychological Science.

Según este artículo, el amor romántico no es más que una “herramienta de compromiso”, cuya función es detener la búsqueda de parejas en la evolución de las conductas de acoplamiento de pares en las distintas especies. Existen distintas formas en las que este acoplamiento se puede establecer: un macho y varias hembras; una hembra y varios machos o relaciones monógamas y duraderas. En este sentido, se sostiene que el amor romántico es una fuerza motivacional subyacente que sustenta tanto la monogamia, como la vinculación de la pareja a largo plazo.

Componentes del amor romántico

Los modelos más influyentes dentro de la Psicología concuerdan en que el amor romántico se compone de tres factores interrelacionados. Para algunos se trata de apego, cuidado y sexo, mientras que para otros pasión, intimidad y compromiso.

El amor romántico se compone de tres factores interrelacionados: pasión, intimidad y compromiso

La pasión tendría como objetivo fomentar la atracción en la pareja, es una etapa de mucho sexo y constantes “subidones” ante la presencia del otro. En esta etapa la necesidad de pasar cada vez más tiempo con la pareja se va incrementando y la ausencia del otro se vivencia con angustia. Es el lazo que se necesita para pasar más tiempo juntos y fomentar el desarrollo de las siguientes. La intimidad, por su parte, tiene como objetivo generar la interdependencia que une a la pareja tanto emocional, como conductualmente. Por último, el compromiso es el factor que se encarga de mantener unida a la pareja a través del tiempo.

Reconozco que no suena muy romántico nada de esto, pero resulta fundamental para entender el problema que nos ocupa, pues la adicción al amor podría ser considerada como un bucle de la pasión, como se verá más adelante.

Desarrollo “natural” de cada componente del amor romántico

Si bien, al inicio la pasión sexual es dominante, se desvanece con el tiempo. Está documentado que algunas parejas perciben esta disminución de la frecuencia en las relaciones sexuales y la necesidad de estos encuentros como una merma en la calidad de la relación. De hecho, a este problema se le ha denominado el “efecto de la Luna de Miel”. Un reciente estudio, publicado en Prevention Science en 2015, sugiere que podrían experimentarlo alrededor del 10% de las mujeres y el 14% de los hombres.

Algunas parejas perciben la disminución de la frecuencia en las relaciones sexuales y la necesidad de estos encuentros como una merma en la calidad de la relación

Es importante aclarar que la mayor parte de estas parejas logran superar este efecto y consolidar la intimidad y el compromiso. Un reciente estudio llevado a cabo en los Estados Unidos con parejas de más de 10 años de matrimonio brinda datos esclarecedores al respecto. Los resultados, publicados en Social Psychological and Personality Science en 2012, mostraron que el 40% de las parejas manifestaban sentirse profundamente enamorados aún.

Incluso, se suele sobre-estimar el deseo de tener más de una pareja en nuestra especie. En este punto me gustaría utilizar un dato publicado en Anatomía del amor. Se resalta que en las culturas donde está permitida la poligamia, solo entre el 5-10% de los hombres suele tener más de una esposa. También en este texto se comenta que la mayor parte de los divorcios suelen ocurrir cuando el primer hijo cumple los cuatro años, con una probabilidad de ocurrir del 50% para los matrimonios en general y del 35% para el primer matrimonio.

En las culturas donde está permitida la poligamia, solo entre el 5-10% de los hombres suele tener más de una esposa

¿Qué es la adicción al amor?

Aunque muchos autores han argumentado que el amor romántico y la adicción poseen numerosas similitudes psicológicas, químicas y neuroanatómicas, me gustaría apuntar que muchas de las que señalan se encuentran mayormente exacerbadas en la etapa de la pasión. Obviamente el circuito de la recompensa en esta etapa funciona “a tope”. Una estupenda revisión del tema puede encontrarse en Los paralelismos conductuales, anatómicos y farmacológicos entre el apego social, el amor y las adicciones, publicado en Pharmacology en noviembre de 2012.

El amor romántico no puede ser considerado como una enfermedad, sino como una herramienta evolutiva que tiene una finalidad específica. El problema viene cuando una persona no puede trascender una de las etapas y se queda en bucle. Aunque me gustaría centrarme en el bucle de la pasión, no se puede limitar a este factor, pues también hay severas distorsiones de la intimidad o del compromiso, como pueden verse en el caso de la codependencia. Para este tema recomiendo revisar el post sobre la familia del adicto.

La persona que se percibe como adicta al amor, puede decirse que busca una “eterna” Luna de Miel

Para desarrollar esta idea comenzaré analizando un grupo de preguntas que se ofrecen en la página oficial de Adictos al Sexo y al Amor, un grupo de ayuda mutua para personas con dificultades en estas áreas: ¿No se siente vivo “de verdad” a menos que se encuentre en compañía de su pareja sexual o amor romántico? ¿Ha destruido o puesto en peligro por sus aventuras alguna relación seria en alguna ocasión? ¿Cree que su vida carecería de sentido sin enredos amorosos o aventuras sexuales? ¿Necesita “estar enamorado” para sentirse un hombre o una mujer de verdad? ¿Cuando está separado de su pareja sexual, le invaden sentimientos de inquietud o desesperación?

Las anteriores preguntas hacen referencia al “subidón” de la primera etapa de la relación. La persona que se percibe como adicta al amor, puede decirse que busca una “eterna” Luna de Miel. En estas personas existen dificultades para transitar a las etapas de intimidad y compromiso. Es por ello que pueden terminar una relación seria, o incurrir en episodios de infidelidad para buscar, “nuevas emociones” como suele decirse en muchas canciones.

En España el 27% de las mujeres y el 36% de los hombres reconocen haberle sido infiel a su pareja

De hecho, la infidelidad es una de las principales causas de la ruptura en las relaciones de pareja. Un artículo titulado Radiografía de los cuernos en España, publicado en diciembre de 2018 reveló que en España el 27% de las mujeres y el 36% de los hombres reconocen haberle sido infiel a su pareja. Los resultados se basaban en la respuesta de alrededor de mil personas. Lo más interesante es que la infidelidad no solo era entendida como tener sexo con otra persona (91%), sino que abarcaba áreas como el sexting (46%), tontear (23%), masturbarse pensando en otra persona (12%) o ver porno (4%). En este sentido resulta curioso que solo el 46% de los encuestados considerase como infidelidad besar en la boca a otra persona.

Adicción al amor y las dimensiones de la impulsividad

Una vez más vendría bien revisar algunas dimensiones de la impulsividad como rasgo de la personalidad, a las que hago referencia en el post Impulsividad y adicciones. Quizás el análisis de la búsqueda de la novedad, la búsqueda de sensaciones, la poca perseverancia y la gestión de las emociones a través de la acción permitan explicar mejor el bucle de la pasión. En este sentido, la búsqueda de sensaciones puede dividirse en búsqueda de aventuras o de emociones. Quizás en los adictos al amor se dé una combinación de ambas.

¿Cuándo debe ser objeto de tratamiento una persona con “mal de amor”?

Obviamente las personas enamoradas no pueden ser objeto de intervención psicológica por el mero hecho de estarlo. Es probable que muchos de los criterios para recibir una terapia dependan de cada persona, aunque la respuesta afirmativa a las preguntas que se plantean más arriba puede dar alguna pista. También puede estar relacionado con las dificultades de salud y en las distintas áreas de desempeño personal y social, que este tipo de conducta puede traer aparejado.

Un reciente artículo titulado Adicto al amor: qué es la adicción al amor y cuándo debe ser tratada, aborda estos aspectos. Más allá de las intervenciones psicológicas convencionales, los autores llegan a establecer los criterios de una “biotecnología del anti-amor”. En lo personal, creo que estamos lejos de poder establecer criterios para el tratamiento “biotecnológico” cuando todavía se desconoce tanto. Hacen falta un mayor desarrollo teórico del tema, estudios de prevalencia y el análisis de la comorbilidad y solapamiento con otras alteraciones psicopatológicas.

Otra postura es la que siguen los grupos de ayuda mutua de 12 pasos, como Adictos al Sexo y al Amor, donde se esboza el camino a la recuperación. Aunque este es un programa más complejo, me gustaría cerrar con algunas ideas generales, extraídas:

  1. El amor y el sexo en el seno de una relación sana no alimenta la adicción.
  2. Resulta importante encontrar desde el interior los conceptos de integridad y dignidad.
  3. Se alcanza la verdadera libertad a partir del cambio del estilo de vida.
  4. Es necesario recuperar y practicar el autorrespeto.
  5. El autoconocimiento, la conexión y el servicio son pasos necesarios para realizar el cambio.
  6. A través de este camino se pueden establecer relaciones basadas en el amor y la intimidad.

¡Feliz semana!

Boris C. Rodríguez-Martín PhD