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Recuperación de adicciones y patología dual

Patologia dual. Recuperación de adicciones

Recuperación de adicciones y patología dual

Recuperación de adicciones y patología dual

Se denomina patología dual a la presencia combinada de una adicción con otro trastorno mental en el mismo paciente. El diagnóstico dual suele ser una realidad frecuente en el tratamiento de las adicciones. Las personas con trastornos mentales tienen 4 o 5 veces más posibilidades de desarrollar una adicción, al ser comparados con sus contrapartes de la población general.

Las personas con trastornos mentales tienen 4 o 5 veces más posibilidades de desarrollar una adicción

Un estudio llevado a cabo en España con casi 1.300 personas que buscaban tratamiento de adicciones y publicado en Quality of Life Research, reveló que el 65% de los mismos presentaba un diagóstico dual. En el Estudio Madrid la cifra de pacientes duales alcanza el 62% de la muestra. Por último, según los datos de un estudio de la Fundación Recal publicado en la Revista Internacional de Investigación en Adicciones, esta cifra tiende a superar la mitad de los pacientes que deciden continuar recibiendo apoyo terapéutico en post-tratamiento (Fase 2). En fin, los pacientes duales representan entre el 50 y el 75% del total pacientes que solicitan ayuda para el tratamiento de adicciones.

¿Cuáles son las asociaciones más frecuentes?

Para dar respuesta a esta pregunta me ayudaré de un artículo publicado recientemente en la revista Advances in Psychiatry. Los autores describen las principales asociaciones presentes en el diagnóstico dual, en dependencia de la sustancia que se consuma.

Los trastornos por consumo cocaína y psicoestimulantes tienden a relacionarse con brotes psicóticos inducidos por su consumo, trastornos de ansiedad, depresión, trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y trastornos de la personalidad. Por su parte, el trastorno por consumo de opioides tiende a relacionarse con trastornos psicóticos, trastornos del humor, TDAH y trastornos de personalidad.

Los trastornos por consumo cocaína, psicoestimulantes y opioides tienden a relacionarse con brotes psicóticos y trastornos de la personalidad

Patologia dual. Recuperación de adicciones

El alcohol casi merece un capítulo aparte, pues se relaciona directamente con el consumo de otras drogas, así como trastornos de ansiedad, trastornos del humor, TDAH, trastorno antisocial de personalidad y el juego patológico. Por último, el cannabis se relaciona con diversos tipos de psicosis, trastornos del humor, trastornos de ansiedad y trastornos de la personalidad.

El alcohol se relaciona directamente  con el consumo de otras drogas y el cannabis con diversos tipos de psicosis

Un estudio de la Fundación Recal sobre los trastornos mentales más frecuentes que suelen presentar nuestros pacientes desvela  que del total de pacientes duales que atendemos el 30% presenta trastornos del humor, el 24% trastornos de la alimentación, el 13% trastornos psicóticos, el 12% TDAH y el 9% trastornos de ansiedad.

Barreras para acceder al tratamiento

El tratamiento integrador de la patología dual tiene numerosas barreras, como lo ilustra el escaso porcentaje de personas que puede acceder al mismo. Según los datos aportados por el Substance Abuse and Mental Heatlth Services Administration, en los EE.UU. existen alrededor de nueve millones de pacientes duales, de los que el 55% no recibe tratamiento alguno y solo el 7,4% recibe un tratamiento integral.

Una interesante revisión de 36 estudios sobre el tema llevados a cabo entre 1993 y 2013, fue publicada en el Journal of Substance Abuse Treatment. Los autores identificaron dos tipos de barreras que impiden a los pacientes duales acceder a un tratamiento integral: las características personales y las barreras estructurales.

Las características personales se dividen, a su vez, en vulnerabilidades y creencias. Por vulnerabilidades personales podemos entender un grupo de características individuales, conocimientos y habilidades que imposibilitan el acceso al tratamiento. Como ejemplo se puede hacer referencia a la exacerbación de síntomas psicóticos, un bajo nivel intelectual, una baja capacidad para establecer relaciones interpersonales, entre otras.

Por su parte, las creencias personales agrupan las actitudes, la motivación o un grupo de distorsiones cognitivas hacia el tratamiento. El de ellas es el estigma sobre la adicción o las propias enfermedades mentales que muchas personas tienen, incluidos los propios enfermos. Una baja confianza en las instituciones o el miedo de una madre soltera a que le quiten la custodia de sus hijos pueden ser otras.

Existen numerosas barreras personales y estructurales que impiden a los pacientes duales acceder a un tratamiento integral

Por último, las barreras estructurales tiene su base en diversos factores y prácticas que se encuentran en la base de las organizaciones sociales, políticas o legales que limitan el acceso de ciertos grupos a los servicios. La primera es la disponibilidad del servicio en algunas regiones o localidades. Por otro lado, hay lugares donde existe el servicio, pero no permite cubrir las necesidades de los pacientes duales, muchos de los cuales son excluidos debido a la falta de recursos o por la existencia de largas listas de espera.

La tercera barrera radica en que suele ocurrir que se identifique y trate un solo trastorno. En muchos casos la adicción a sustancias, como ocurrió en un caso que tuvimos de un chico con bulimia, al que solo habían tratado por su dependencia a la cocaína antes de su ingreso en nuestro centro. La cuarta está muy relacionada con la tercera y es la debida capacitación y entrenamiento de los profesionales de la salud mental.

Por último, la falta de recursos económicos puede ser un impedimento muy importante para muchas personas, en especial los pacientes duales. Hay que recordar que numerosos pacientes duales viven en las calles y otros apenas pueden sostenerse económicamente sin la ayuda de la familia o las instituciones.

¿Cómo responden al tratamiento estos pacientes?

La respuesta de los pacientes duales a un tratamiento de adicciones va a depender de la atención que se brinde a su enfermedad mental. Se ha observado que los pacientes duales que reciben tratamiento psiquiátrico para su enfermedad mental como parte de un tratamiento para las adicciones, tienen un mejor pronóstico que aquellos que solo reciben tratamiento para las adicciones. Ello quedó demostrado en un seguimiento de cinco años que se realizó a pacientes duales, publicado en Psychiatric Services.

Un estudio realizado en la Fundación Hazelden Betty Ford, pionera en la introducción del modelo Minnesota, comparó el resultado del tratamiento en jóvenes con patología dual y solo con diagnóstico de adicciones. Los resultados, publicados en el Journal of Substance Abuse Treatment, revelaron que no existieron diferencias entre ambos grupos en relación con muchas variables clave como la culminación del tratamiento y los días de abstinencia durante el seguimiento. Ello puede ser explicado por la inclusión en el tratamiento de un servicio especializado de psiquiatría que brinda una atención integral a estos pacientes.

Los pacientes duales que reciben tratamiento psiquiátrico para su enfermedad mental, tienen un mejor pronóstico que aquellos que solo reciben tratamiento para las adicciones

Usando técnicas de minería de datos, los resultados obtenidos en la Fundación Recal mostraron que la presencia de un diagnóstico dual no resulta un factor que impida a nuestros pacientes finalizar su tratamiento residencial con alta terapéutica. Al igual que en el estudio precedente y dado que seguimos el mismo modelo de tratamiento, el abordaje integral (que incluye una consulta de psiquiatría y servicios médicos), con el que tratamos a estos pacientes podría ser la causa de este alentador resultado.

Patología dual y participación en grupos de 12 Pasos

Dado que los grupos de 12 Pasos se basan en la ayuda mutua entre iguales, puede surgir la duda sobre su utilidad para miembros con patología dual. Al respecto, un estudio publicado en Alcoholism Clinical & Experimental Research aborda esta cuestión.

Se trata del seguimiento de los jóvenes del estudio anterior, que habían culminado su tratamiento residencial de adicciones. En este caso se realizó un seguimiento de un año, con cortes al mes 1, 3 6 y 12, para evaluar cuánto se involucraban en el programa y el tiempo que se mantenían abstinentes. Los resultados revelaron que no existieron diferencias entre los jóvenes con diagnóstico dual y sus contrapartes no duales con relación a la cantidad de grupos a los que asistieron y el grado de participación en el programa.

De hecho, cuando se activan determinados resortes psicológicos en los jóvenes, pueden mostrar tanta implicación y compromiso con el programa como adultos de mayor edad. Esta afirmación se comprueba a simple vista en cualquier grupo de 12 Pasos, pero yo la sostengo sobre los resultados de un estudio basado en los datos obtenidos con el Proyecto MATCH, que también fue publicado en Drug and Alcohol Dependence.

Tener un padrino o madrina que guíe al recién llegado es un elemento fundamental para mantener la abstinencia y consolidar la recuperación en aquellos miembros con patología dual

La única diferencia radicó en el que el total de días de abstinencia era superior en los pacientes no duales. Sin embargo, los resultados revelaron que los días abstinentes de los pacientes duales mejoraban significativamente si éstos tenían un padrino o una madrina. Tener un padrino o madrina que guíe al recién llegado en el trabajo con los pasos es un elemento fundamental para mantener la abstinencia y consolidar la recuperación en aquellos miembros con patología dual.

El efecto de la relación entre el padrino/madrina y su ahijado fue comprobado en otro estudio, publicado en Drug and Alcohol Dependence. En el mismo quedó comprobado como esta relación contribuía a consolidar el compromiso con el programa de los 12 Pasos, el grupo y la abstinencia. Mientras más fuerte es la relación con esta figura mayor cantidad de tiempo de abstinencia fue reportado.

A modo de conclusión

La patología dual ocurre cuando en una misma persona coexisten una adicción y una enfermedad mental. Entre el 50 y el 75% de las personas que buscan ayuda para el tratamiento de sus adicciones presentaba una patología dual. Existen numerosas barreras personales y estructurales que impiden a los pacientes duales acceder a un tratamiento integral. Igualmente, se ha observado que los pacientes que reciben tratamiento psiquiátrico para su enfermedad mental como parte de un tratamiento para las adicciones, tienen un mejor pronóstico que aquellos que solo reciben tratamiento para las adicciones. Por último, los grupos de ayuda mutua de 12 pasos pueden ser un buen recurso complementario para apoyar la recuperación de los pacientes duales.

¡Feliz semana!

Boris C. Rodríguez Martín PhD