Familia: ayuda mutua y recuperación

La adicción afecta al adicto y también a sus familiares

La adicción afecta al adicto y también a sus familiares

Siguiendo la idea del escrito sobre la familia del adicto, malestar emocional crónico y codependencia, el impacto de la adicción afecta al adicto y también a sus familiares. En este contexto es coherente afirmar que la familia también necesita recuperarse de su “adicción al adicto”.(1) Para ello existen grupos de ayuda mutua donde muchos familiares asisten para trabajar sobre su recuperación como Al-Anon, Al-Ateen, CoDA, Nar-Anon o Familias Anónimas.(2)

Estos grupos siguen el programa de los 12-pasos, adaptado para los que están preocupados por otros, afectados por la adicción a sustancias/comportamientos. Explicar por qué estos grupos se convierten en fuente de referencia es, sin lugar a dudas, una tarea compleja.

Un hecho interesante es que cerca de la mitad de los que acuden por primera vez, se mantienen asistiendo después de seis meses.(3) Aquellos que abandonan usualmente no se identifican con los principios del grupo, siguen focalizados en los problemas de sus familiares más que en los propios o no están tan afectados por la conducta del adicto como los que permanecen.

Por otro lado, existen un grupo de factores que podrían explicar la permanencia en los grupos. Entre ello se señalan el establecimiento de vínculos sobre el problema común y la ayuda de otras familias con más experiencia y recuperación, así como el efecto terapéutico de la propia asistencia a las reuniones.(4)

Otros factores a resaltar son la percepción de que la asistencia sistemática a reuniones ayuda a reducir el estrés, la culpa, la ira y la sensación de soledad, a la vez que incrementa la autoestima, el afrontamiento al problema y la esperanza entre sus miembros. Todo ello unido la posibilidad de llevar una vida espiritual más satisfactoria y plena.(5)

Si bien resulta difícil en tan pocas líneas realizar un análisis objetivo del aporte de la asistencia a grupos de ayuda mutua al bienestar de los familiares del adicto, vale la pena que aquel que necesite ayuda los tome en cuenta como una muy válida opción de recuperación.

Boris C. Rodríguez-Martín PhD

References

1.      Lynne Cohen. Addicted to the addict: treating addiction’s other victims. Can. Med. Assoc. J. 142, 372–373 (1990).

2.      Archibald, M. E. & Rhiannon, A. The Self-Help Dataset 1955-2000: An Introduction and Invitation. Int. J. Self-Help Self-Care 8, 113–141 (2014).

3.      Timko, C., Laudet, A. & Moos, R. H. Newcomers to Al-Anon family groups: Who stays and who drops out? Addict. Behav. (2014). doi:10.1016/j.addbeh.2014.02.019

4.      Timko, C., Halvorson, M., Kong, C. & Moos, R. H. Social processes explaining the benefits of Al-Anon participation. Psychol. Addict. Behav. (2015). doi:10.1037/adb0000067

5.      Christine, T. et al. Al-Anon Family Groups: Newcomers and Members. J. Stud. Alcohol Drugs (2013).