El primer pensamiento: una visión general

He escuchado a muchos adictos en recuperación decir “no somos culpables del primer pensamiento, pero sí somos responsables de lo que hacemos con éste”. Esta afirmación es la que motiva el post de esta semana y podemos dividirla en dos partes: 1) qué es el primer pensamiento y 2) cómo surge.

Al hacer referencia al primer pensamiento hablamos de un pensamiento intruso o intrusión. Los pensamientos intrusos pueden aparecer en forma de imágenes (mayormente visuales, auditivas, olfativas o gustativas), recuerdos o impulsos que irrumpen de forma repentina en nuestra conciencia.(1) Un estudio internacional llevado a cabo en 13 países registró que cerca del 94% de los encuestados reportó presencia en los últimos tres meses la presencia de intrusiones, por lo que su aparición resulta una experiencia bastante corriente en la vida cotidiana.(2)

Para responder cómo surge un pensamiento intruso debo remitirme a la Teoría de la Intrusión Elaborada del Deseo.(3) La misma plantea que éste puede surgir de estímulos fisiológicos, ambientales o emocionales. También puede ser activado por la propia actividad cognitiva que anticipa la aparición de dichos estímulos.

Dichos pensamientos intrusos tienen un carácter dual, pues a medida que recrearse en ellos evoca placer o alivio a través de la fantasía, también amplifica la conciencia del déficit, captando la atención y la motivación de quienes los padecen. Luego de 10 años de acumular evidencias, esta teoría constituye una herramienta de gran valor para el estudio de las adicciones, pues permite explicar el inicio del craving (“tirón”) y permite establecer la diferencia entre el primer pensamiento y su elaboración.(4) También brinda estrategias para su gestión pero las abordaré más adelante.

En este sentido, se ha observado que no es el primer pensamiento el que detona el “tirón”, sino su posterior elaboración. En un interesante estudio con pacientes adictos se observó que muchos pensamientos intrusos sobre consumo podían aparecer sin detonar la elaboración de los mismos.(5) El proceso de elaboración era más probable cuando el pensamiento se asociaba al placer y el alivio que produce el consumo o al despertar una mayor conciencia de privación de la sustancia.

Lo fuerza de la imagen que detona el pensamiento es crucial, pues emula el consumo real. Por ejemplo, se ha observado que los “tirones” de consumo de cigarrillos y alcohol suelen ser más visuales, auditivos y gustativos. En la medida que la elaboración de dichas imágenes gana fuerza, resulta más difícil recurrir al autocontrol, dado que van secuestrando los recursos cognitivos.

Hasta ahora se ha analizado la importancia de los pensamientos intrusos en la aparición del deseo y el rol de su elaboración para que se transformen en conducta de consumo. Cómo gestionarlos y cuáles son las alternativas más eficaces para eliminarlos o reducir su intensidad, será el objetivo de análisis del próximo post.

Boris C. Rodríguez-Martín PhD

Referencias

1.      Berry L-M, May J, Andrade J, Kavanagh D. Emotional and Behavioral Reaction to Intrusive Thoughts. Assessment. 2010;17(1):126-137. doi:10.1177/1073191109344694.

2.      Radomsky AS, Alcolado GM, Abramowitz JS, et al. Part 1-You can run but you can’t hide: Intrusive thoughts on six continents. J Obsessive Compuls Relat Disord. 2014;3(3):269-279. doi:10.1016/j.jocrd.2013.09.002.

3.      Kavanagh DJ, Andrade J, May J. Imaginary Relish and Exquisite Torture: The Elaborated Intrusion Theory of Desire. Psychol Rev. 2005;112(2):446-467. doi:10.1037/0033-295X.112.2.446.

4.      May J, Kavanagh DJ, Andrade J. The Elaborated Intrusion Theory of desire: A 10-year retrospective and implications for addiction treatments. Addict Behav. 2015;44:29-34. doi:10.1016/j.addbeh.2014.09.016.

5.      Kavanagh DJ, May J, Andrade J. Tests of the elaborated intrusion theory of craving and desire: Features of alcohol craving during treatment for an alcohol disorder. Br J Clin Psychol. 2009;48(3):241-254. doi:10.1348/014466508X387071.