¿Es posible recuperarse de las adicciones?

“Recuperarse es mucho más que dejar de consumir, es cambiar actos, hábitos y actitudes”.

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Muchas personas quieren dejar de consumir porque sienten que lejos de proporcionales placer, su sustancia/comportamiento ha afectado la mayor parte de su vida (familia, trabajo, relaciones, economía, ocio). Se enfrentan al hecho de que no importa cuántas veces lo han intentado controlar, todos estos intentos han concluido en un rotundo fracaso.

Ello se debe a que se sobreestima el valor de la fuerza de voluntad sobre el autocontrol del consumo. Aunque la intención de no consumir sea fuerte en un principio, tiende a debilitarse en la medida en que pasa el tiempo. Si bien dejar de consumir es fundamental punto de partida, el problema surge cuando se confunde el camino con la meta. Ello trae como consecuencia que la persona tenga que vivir con los puños y dientes apretados con el único propósito de no consumir.

Un elemento clave de este error de enfoque consiste en comprender que el verdadero reto va más allá de dejar de consumir; implica aprender a vivir sin consumir. A este aprendizaje se le denomina Recuperación y es el camino para lograr una vida plena. La recuperación no es una meta sino un propio camino, donde la distancia recorrida se mide enempoderamiento del individuo sobre su enfermedad y el incremento de la calidad de vida. Es un camino de libertad, esperanza, aspiraciones y posibilidad de elección que se practica día a día.

Sin embargo, como en todo recorrido hay que revisar los recursos de los que se dispone y la posibilidad de adquirir otros, que pueden hacer menos tortuoso el tránsito por este camino. A estos recursos se les denominael “capital de la recuperación” (recovery capital) y se divide en capital: físico; social; humano y cultural.

El capital físico atañe a los bienes materiales. Capital social denomina a aquellos recursos que la persona tiene como resultado de sus relaciones. Ello incluye tanto el soporte que recibe el individuo, como las obligaciones que tiene con los grupos a los que pertenece. Por otro lado, el capital humano hace referencia a las habilidades, salud, aspiraciones y esperanza, así como otros como el nivel educacional o la inteligencia de la persona. Por último, el capital cultural habla de valores, creencias y actitudes que le permiten al individuo insertarse exitosamente en la sociedad.

Los estudios hacen énfasis en la interacción de los tres últimos como los más importantes para predecir una adecuada recuperación. Por ejemplo, se ha observado que el apoyo social, el grado de espiritualidad, la existencia de un propósito vital y la participación sistemáticas en grupos de ayuda mutua de 12 pasos predicen mayor tiempo de recuperación.

Resulta necesario aclarar que no se necesitan tener todos los recursos para iniciar el camino. Basta con el firme deseo de dejar de consumir y la acción de pedir ayuda a las personas adecuadas. Diversos estudios sugieren que la asistencia regular a los grupos de ayuda mutua que siguen modelo de los 12 pasos puede ser una fuente importante de capital social cuando no se cuentan con otras. Por último, el trabajo con los 12 pasos auxiliado por la figura del padrino, sienta las bases para potenciar tanto el capital humano como el cultural.

Boris C. Rodríguez-Martín