Cibersexo: ¿cuándo es un problema?

Cibersexo: ¿cuándo es un problema?

 

La exposición de las personas a contenidos sexuales en Internet es cada vez mayor, ya sea de forma voluntaria o involuntaria.1 Por ejemplo, en 1995 el 85% de las imágenes online tenía relación con contenido pornográfico. Otro dato esclarecedor, es el incremento de las páginas Web de este corte. Si bien en 1998 eran 100 mil, en 2006 superaban los 4 millones, cifra equivalente al 12% del total de páginas Web disponibles.

En este sentido, el aumento del consumo de cibersexo se ha asociado a tres factores básicos que se conocen como el modelo de la triple A:2 Accesibilidad (millones de sitios disponibles); Asequibilidad (muchos son gratis o tienen un costo muy bajo) y Anonimato (el usuario no es visto y se considera indetectable por otros). Cuando se habla de cibersexo se hace referencia al uso de Internet para obtener gratificación sexual.

Un estudio realizado en España con 400 jóvenes de 18 a 30 años (igual cantidad de chicos y chicas con diversa orientación sexual) ha mostrado que la principal motivación es encontrar material con el que masturbarse (71%), seguida de relajarse del estrés y las obligaciones (44%).3 El 99% de los hombres admitió haber utilizado Internet con fines sexuales frente al 80% de las mujeres, los primeros emplean una media de 3 horas semanales y las segundas 1 hora.

También se ha observado que las dificultades para comunicarse de forma asertiva pueden ser un predictor del consumo. Un estudio determinó que son precisamente aquellos individuos menos asertivos, los que tienden a engancharse en estas actividades un mayor número de días a la semana.4

El usuario de cibersexo tiene a su disposición páginas Web o Chats donde encontrar amplia gama de actividades con las que puede obtener gratificación en solitario o mediante el contacto con otros usuarios. Hay resaltar que aunque muchas personas lo utilicen de forma esporádica, algunas prácticas como el sexting o sexteo (envío de mensajes eróticos o pornográficos – textos, fotos o videos-, por medio de teléfonos móviles),5 siempre se consideran conductas de riesgo.

El cibersexo se ha convertido en un problema para muchos con graves consecuencias en diversos planos de su vida. De hecho, lo es para el 5% de los usuarios hombres y el 2% de las mujeres.2 En este sentido, se ha observado algunas motivaciones de riesgo como disfrutar de actividades sexuales que no se realizan con frecuencia, animarse antes estados de ánimo negativos o aprender cosas sobre el sexo.

El análisis de los motivos por los que se busca el cibersexo resulta medular, al igual que el contenido que se frecuenta y tipo de actividad que se realiza a la hora de diagnosticar un problema. En el siguiente post profundizaré en estos temas y abordaré la relación que tiene la búsqueda compulsiva de sexo a través de Internet con el consumo de otras sustancias.

¡Feliz semana!

Boris C. Rodríguez-Martín PhD

Referencias

  1. Arnal RB, Calvo JC, Dolores M, Llario G, García CG, Ceccato R. Exposición involuntaria: impacto en usuarios y no usuarios de cibersexo. Int J Dev Educ Psychol. 2014;1(1):517-526.
  2. Wéry A, Billieux J. Problematic cybersex: Conceptualization, assessment, and treatment. Addict Behav. 2017;64:238-246. doi:10.1016/j.addbeh.2015.11.007
  3. Castro-Calvo J, Ballester-Arnal R, Giménez- García C, Gil-Juliá B, Ballester-Arnal R. Motivos para el consumo de cibersexo y su relación con el grado de severidad. Int J Dev Educ Psychol. 2018;1(1):93. doi:10.17060/ijodaep.2018.n1.v1.1164
  4. Sanabria-Ferrand PA. Características psicológicas de consumidores de cibersexo: una aproximación. Acta Colomb Psicol. 2015;12(4):19-38. http://editorial.ucatolica.edu.co/ojsucatolica/revistas_ucatolica/index.php/acta-colombiana-psicologia/article/view/468.
  5. Klettke B, Hallford DJ, Mellor DJ. Sexting prevalence and correlates: A systematic literature review. Clin Psychol Rev. 2014;34(1):44-53. doi:10.1016/j.cpr.2013.10.007