Cocaína

La cocaína es una droga del grupo de las sustancias psicoactivas, es decir, que produce efectos estimulantes directos sobre el sistema nervioso central, principalmente sobre el cerebro. La tolerancia a la cocaína se desarrolla rápidamente, por lo que su potencial adictivo es altamente elevado.

Se trata de una droga especialmente perniciosa para la salud, tanto física como mental, incluso en pequeñas dosis, siendo sus efectos peores cuanto más tiempo se lleve consumiendo o cuanta más cantidad se use, y extendiéndose sus consecuencias más allá del ámbito personal, al afectar también a la pareja, familia y amigos.

El consumo de cocaína provoca una sobreexcitación del organismo con incremento de la:

  1. frecuencia cardíaca
  2. presión arterial
  3. temperatura corporal
  4. ansiedad
  5. temblores
  6. irritabilidad
  7. paranoia
  8. comportamientos violentos

Síntomas de abstinencia: 

  • Agitación y conducta inquieta
  • Desánimo
  • Fatiga
  • Sensación de molestia general
  • Aumento del apetito
  • Sueños demasiado intensos y desagradable
  • Disminución de la actividad

El deseo vehemente y la depresión pueden permanecer durante meses después de haber dejado un consumo intenso (en especial un uso diario) por un período prolongado. En algunas personas, los síntomas de la abstinencia también pueden asociarse con ideas suicidas.

Durante la abstinencia, pueden presentarse deseos poderosos e intensos de consumir cocaína. Sin embargo, la sensación de bienestar asociada con el consumo continuo se torna menos y menos placentera. Puede ocasionar una experiencia de temor y paranoia más que de gozo (euforia). Aun así, los deseos pueden seguir siendo intensos.