¿ES LA ADICCIÓN A INTERNET UN PROBLEMA GLOBAL?

Difícilmente podamos concebir nuestro mundo sin Internet. Es una herramienta que ha revolucionado muchas áreas de nuestra vida. Si bien los aspectos positivos son innegables, existen otros negativos que surgen cuando las personas se enganchan a la red como forma primaria de satisfacción de sus necesidades.

La adicción a Internet puede ser definida como una forma extrema en la que se manifiesta este fenómeno. Es un problema del control de los impulsos, que se caracteriza por la incapacidad de abstenerse o moderar su uso. Como cualquier otra adicción, afecta diversas áreas del desempeño vital del individuo como amistades, pareja, familia o trabajo.

Debo señalar que el uso de Internet se encuentra asociado a otras adicciones que implican su uso, como la adicción al sexo, juego, videojuegos o compras. En este sentido, definir la prevalencia de este problema de forma global resulta un paso necesario.

Recientemente se ha realizado un estudio sobre el tema, que recopila datos en más de 31 países en diversas regiones del mundo. (1) Los resultados obtenidos del análisis de datos de casi 100 mil personas muestran que, alrededor del 6% de la población cumple los criterios para su diagnóstico.

Existen algunos indicadores presentes en aquellos países con mayor prevalencia de adicción a Internet: 1) la percepción de una menor satisfacción con la vida; 2) mayor contaminación del aire en las ciudades; 3) mayor tiempo empleado en desplazamientos y 4) menor renta per cápita nacional.

La mayor tasa se observa en países del Oriente Medio (Irán, Israel, Líbano y Turquía) con el 11%. Le sigue los Estados Unidos de América con el 8%. A continuación, se ubican diversos países de Asia (China, Hong Kong, India, Corea del Sur y Taiwán) con el 7%. Los países del Sur y Este de Europa (entre ellos España) son los últimos que igualan la media global del 6%. Por debajo de la media global se encuentra Australia con el 4% y los países del Norte y Oeste de Europa con el 3%.

Aunque parezca escasa, es una tasa de prevalencia mucho mayor que para el juego patológico (1%) o cualquier otro trastorno del control de los impulsos. Los indicadores de tráficopolución o ingresos hacen alusión a indicadores reales de calidad de vida. Un dato importante es que las tasas son mucho menores en aquellos países con mejores políticas ambientales (Ej. Alemania, Reino Unido, Noruega o Suecia), aun cuando la disponibilidad y acceso a Internet es igualmente elevada.

Con relación a los factores individuales, un reciente meta-análisis que revisó 29 estudios con adolescentes y jóvenes, (2) encontró que determinados rasgos de personalidad como una elevada extroversión y neuroticismo reforzaban el uso problemático de Internet a través del tiempo. También se relacionaban con este problema alteraciones psicopatológicas como la fobia social, la depresión o el TDAH. Otro elemento que potencia el problema es crecer en un ambiente familiar disfuncional. En fin, Internet parece convertirse para muchas personas en el ambiente “ideal” para refugiarse de los problemas del mundo, la familia o las limitaciones propias.

¡Feliz semana!

Referencias

1.      Cheng C, Yee-lam Li A. Internet Addiction Prevalence and Quality of (Real) Life: A Meta-Analysis of 31 Nations Across Seven World Regions. Cyberpsychol Behav Soc Netw. 2014;17(12):755-760. doi:10.1089/cyber.2014.0317

2.      Anderson EL, Steen E, Stavropoulos V. Internet use and Problematic Internet Use: a systematic review of longitudinal research trends in adolescence and emergent adulthood. Int J Adolesc Youth. 2017;22(4):430-454. doi:10.1080/02673843.2016.1227716