¿Qué es la Recuperación? Parte III

Con este post se cierra el ciclo dedicado a analizar los elementos del concepto Recuperación utilizando las opiniones de más de 9000 adictos en recuperación. Los resultaron mostraron que los ítems tendían a agruparse alrededor de cuatro factores.(1) En el post anterior analizamos los dos primeros, la abstinencia en recuperación y recursos imprescindibles. En el presente post analizaremos la recuperación enriquecida y la espiritualidad de la recuperación.

La Recuperación enriquecida puede ser considerada como un proceso de crecimiento y desarrollo. Este elemento fue seleccionado por cerca del 95% de los participantes como una parte definitiva de su concepto de recuperación. Otros elementos que superaron el 90% de selección en esta categoría fueron la capacidad de gestionar los altibajos de la vida de un modo funcional (91%) y hacerse responsables de las cosas que pueden ser cambiadas (92%).

Resulta necesario resaltar otro grupo de ítems que fueron elegidos por más del 80% de los participantes como parte de su concepto personal: vivir una vida plena que contribuya al mejoramiento personal, de la familia y de la sociedad (88%); disponer de herramientas que le permitan tener paz interior (87%); desarrollo de la autoestima (83%); el desarrollo de las fortalezas del carácter (85%) y atender al cuidado de la propia salud física (81%). En fin, convertirse en un tipo de persona con las que el resto puedan contar (80%).

Por su parte, la Espiritualidad de la recuperación hace referencia al camino más que a la meta. Este fue un factor donde la elección de los distintos ítems como elemento definitivo del concepto propio de la recuperación nunca superó el 90%.No obstante, ser agradecido fue el ítem de mayor acuerdo dentro de esta categoría (87%). El resto de los elementos que marcan la Espiritualidad de la recuperación se enumeran a continuación:

- Acerca de devolver lo recibido (78%)

- Ser parte del universo o algo más grande que uno mismo (75%)

- Ayudar a otros a dejar su sustancia de consumo (74%)

- Sentirse conectado con una fuerza espiritual o poder superior (68%)

- Tener una perspectiva más abierta sobre la espiritualidad (68%)

- la naturaleza espiritual (no religiosa) de la recuperación (62%)

Si usamos los ítems más elegidos de los distintos factores, podríamos decir que la recuperación es: gestionar los contratiempos y emociones negativas sin consumo (97%); ser capaz de disfrutar la vida sin consumir (98%); ser honesto con uno mismo (99%); ser responsable de las cosas que se pueden cambiar (98%); y, un camino de crecimiento y desarrollo personal (99%). Dos años después los investigadores volvieron a encuestar a más de 1000 participantes del estudio que se ha descrito y determinaron que más del 90% del concepto original se mantenía estable.(2)

También resulta interesante resaltar que las puntuaciones otorgadas a los factores abstinencia y espiritualidad fueron mucho mayores en aquellos que llevaban más de cinco años en recuperación. Estos resultados pueden sugerir el que el valor que se le otorga a estos dos factores va ganando fuerza en la medida que la recuperación se consolida a través del tiempo.

Boris C. Rodríguez-Martín PhD